Envío gratis en compras mayores a $1,200. Usa el código "ENVÍO POR INNATA" en el checkout. APLICAN RESTRICCIONES.

Ya pasó enero y lo más seguro es que ya esté por pasar la euforia por las dietas y el ejercicio. El mes pasado seguramente probaste varias de las “dietas milagro” que nos prometen llegar a tener el cuerpo que tanto anhelamos. Podría apostar que quizá te quitaste los carbohidratos, te quitaste las frutas y obvio verduras como la papa y el elote, te quitaste todo tipo de grasas, comiste pura proteína durante dos semanas, tomaste jugos durante 3, 5 o 7 días, probaste hacer dos comidas a base de licuados, tomaste algún medicamento para enflacar o que inclusive diste oportunidad al famoso Sirope de Savia. La pregunta un mes y medio después es: ¿lograste cumplir la dieta? ¿lograste llegar a tu peso ideal? ¿tus hábitos alimenticios cambiaron? ¿cuántos de esos kilos que rápidamente bajaste, estas recuperando?

Cada año hay nuevos descubrimientos sobre alimentos y estrategias que nos prometen ayudarnos a bajar de peso, mejorar nuestra salud, curar nuestras hormonas y reducir el estrés; sin embargo todas seguimos estancadas en lo mismo. ¿Por qué será? ¿Qué estamos haciendo mal?

Primero que nada, vivimos pensando que las dietas milagro y que los populares “detoxes” nos van a ayudar a bajar de peso en un período de tiempo corto, pero NO, justamente ahí está el error, debemos de abordar el problema desde raíz, debemos empezar a cambiar nuestros hábitos, traducir cantidad en calidad y empezar a alimentar a nuestro cuerpo de manera consciente.

Hoy, después de 10 años de probar cada una de esas dietas y estrategias milagro, te puedo decir que finalmente me doy cuenta que NO SIRVEN. He llegado a la conclusión de que la inversión más grande que puedes hacer para sentirte, y por ende, verte bien, es tu alimentación. No soy nutrióloga ni health coach pero me encantaría darte 12 consejos que a mí me han funcionado, tanto para bajar de peso como para llevar una vida más sana y feliz:

1.- Más vale calidad que cantidad

Cada día es más importante ser conscientes de nuestros alimentos y el efecto que tienen en nuestro cuerpo.  Ojo, más consientes no es más preocupadas. Amigos, ¡sí podemos comer! sólo hay que saber qué sí y qué no. Hay que empezar a comer alimentos con un mayor número de nutrientes y vitaminas -el mejor ejemplo- frutas y verduras. ¡Llénate de comida real, entera y nutritiva!

2.- Regresa a lo básico

Intenta consumir la menor cantidad de alimentos procesados, con conservadores, pesticidas y químicos. No sabes cómo lo van a agradecer tus hormonas. Para que te quede más clara la importancia, te pido veas el documental “Food Matters” en Netflix. ¡Te van a caer muchos veintes, ya verás!

3.- Consume productos locales

Entre más larga es la cadena de suministro; es decir, entre más tiempo pasa desde que se cultiva un producto hasta que llega a tu plato, más conservadores, pesticidas, toxinas, antibióticos y hormonas se añaden a él. Además ¡hay que apoyar a los agricultores mexicanos! Es ridículo que sigamos consumiendo productos extranjeros cuando tenemos una enorme cantidad de super- alimentos en México.

4.- Toma agua

No hay mucho más que decir, todo mundo te lo repite, ¡ahora hazlo! Mínimo 2 litros al día. Tu piel, pelo y uñas (entre otros) lo agradecerán.

5.- Descansa

Duerme como mínimo 7 horas -es más importante de lo que piensas- ya que durante este tiempo nuestro cuerpo se regenera. No subestimes este consejo ni la importancia del sueño.

6.- Relájate

Como Gandhi dijo: “Hay más de la vida que sólo incrementar su velocidad”. Y es que este ritmo genera una reacción fisiológica de estrés cotidiano que produce cortisol e insulina, que son las hormonas que te evitan estar saludable o llegar a tu peso ideal. Por tanto, el nuevo reto es que encuentres tu propio balance.

7.- Haz pequeños rituales de belleza diarios

¡Consiéntete! Tu cuerpo agradecerá que lleves a cabo pequeños rituales de belleza y relajación diarios:

a) Date 10 minutos para meditar y/o dar gracias.

b) Estírate 5 minutos todas las mañanas al despertar.

c) Cepilla tu cuerpo y cara en seco.

d) Toma un vaso de agua tibia con limón en ayunas.

e) Hidrata tu cara y cuerpo.

f) Usa bloqueador solar DIARIO.

8.- Haz ejercicio

 ¡Muévete! Necesitas liberar todas esas toxinas y grasas extras. Además, es un antidepresivo natural.

9.- Dale un break a tu organismo

Seguramente escuchas de muchas marcas de juicing que ofrecen un detox (la verdad, yo soy fan de esto), pero si tu presupuesto –o simplemente, tus preferencias– no consideran esta opción, un día de mono-dieta (consumir únicamente una fruta, múltiples veces durante todo un día) podrá marcar una diferencia para tu organismo. Pero ojo, no es un remedio milagroso y no se puede ver este tipo de detoxes como “EL” medio para bajar de peso. Si tienes ganas de hacer uno, te dejo mis favoritos: Se Básico y Juice Heaven.

10.- Evita comer lácteos y azúcares refinadas

No los necesitas, punto. Además pueden traer muchas más repercusiones que unos simples kilos extras.

11.- Bájale un poco al consumo de proteína animal

Tristemente cada vez se añaden más hormonas, conservadores, pesticidas, toxinas, antibióticos, metales pesados y demás sustancias a este tipo de alimentos, las cuales son súper nocivas para nuestra salud. Sustituye estos alimentos por super-alimentos, granos, semillas y leguminosas como: Quinoa, lenteja, frijol, semillas de girasol, almendras, chía, espirulina, hemp, entre otros. Si quieres consumir proteína animal tu mejor opción hoy en día es el pollo y el huevo orgánico.

12.- Deja de preocuparte

En el momento que empieces a disfrutar lo que comes sin estar todo el tiempo preocupada por engordar, es cuando vas a notar un cambio. Yo se que todo mundo te lo ha dicho ¡pero YA, es hora de que lo pongas en práctica! Relájate y disfruta, ya que el 10% del aumento de peso (yo me atrevería a decir que más) es provocado por nuestros pensamientos.

Saludos,

Carlota.

Dejar un comentario